Presencia humana
Estar junto a lo que aparece, sin juicio, sin prisa y sin pedirle que sea distinto.
SOMARA · Un espacio de presencia
SOMARA es un espacio de presencia donde el cuerpo, la emoción y aquello que todavía no tiene nombre pueden encontrar lugar.
Entrar despacio ↓Una mirada hacia el interior
Lo que habita en el cuerpo
Lo que emerge
01 — El espacio
Puede aparecer como tensión, silencio, restricción o camuflaje. Aquí encuentra espacio para expresarse sin necesidad de cambiarlo.
No hace falta entenderlo antes de traerlo.
Una pausa
No hace falta nombrarlo.
02 — El encuentro
SOMARA está vivo y respira con lo que ocurre. Se adapta a una palabra, una tensión, un gesto, un cambio sutil o un silencio.
No todo necesita ser hablado. A veces el cuerpo, el sonido, el silencio o el tacto pueden acompañar aquello que está ocurriendo.
Todo y nada a la vez.
Formas de presencia
Estar junto a lo que aparece, sin juicio, sin prisa y sin pedirle que sea distinto.
A veces una sensación, un gesto o el tacto nos acercan a aquello que todavía no encuentra palabras.
La palabra y la hipnosis ericksoniana acompañan lo que aparece, sin interpretar desde fuera ni conducir hacia una respuesta.
Ambos forman parte de la escucha: uno mueve; el otro deja espacio para aquello que necesita tiempo.
Lectura y traducción
SOMARA se acerca a cada señal y sigue el sentido singular que tiene para ti, sin imponer una explicación ni conducir hacia una respuesta.
Acompañar desde la presencia y el cuidado.
03 — Una forma diferente de acompañar
Habitar el cuerpo con atención y sensibilidad, dejando espacio a lo que se percibe sin buscar una meta ni un resultado.
Una atención abierta al momento presente, sin juicio y sin necesidad de que sea diferente.
Una forma de conversación que escucha el lenguaje singular del inconsciente y se deja orientar por él.
04 — Quién te recibe
Mi camino hacia SOMARA comenzó en la camilla. Mientras trabajaba como terapeuta manual, el cuerpo de algunas personas empezó a expresar experiencias que iban más allá de lo puramente físico: emociones, recuerdos, tensiones y silencios aparecían bajo mis manos antes de que yo comprendiera qué estaba sucediendo.
Busqué respuestas en la osteopatía. La terapia craneosacral de Upledger y distintas tradiciones de masaje y trabajo corporal fueron enseñándome a escuchar las muchas formas que puede tomar una emoción sobre la piel y dentro de ella.
Y, en un momento de silencio, surgió SOMARA.
Cuando acompaño a una persona, la recibo desde mi propia humanidad. Le ofrezco una mano a la que puede recurrir y una presencia que camina a su lado hasta donde quiera o pueda llegar en ese momento, en ese instante en el que nuestras vidas se han cruzado.
Todo mi conocimiento, cada técnica y toda mi intención quedan al servicio de esa persona. Durante el tiempo que compartimos, no hay para mí otro ser humano más importante en el universo que quien está en mi camilla.
De esta misma raíz nace SOMARA Experience, una expresión colectiva que comienza a tomar forma a través de retiros y colaboraciones sonoras y emocionales.
05 — Cómo sucede
Una pregunta, una sensación o la simple curiosidad son suficientes. No necesitas comprender qué te ocurre antes de acercarte.
Antes de comenzar, hablamos de los límites, el contacto y cualquier aspecto que necesite un cuidado particular.
El cuerpo, el tacto, la palabra, el sonido y la hipnosis ericksoniana pueden formar parte de la experiencia. No son etapas previstas: aparecen al servicio de lo que necesitas.
El encuentro termina con calma, quietud y sonido. Puedes integrar en silencio y conexión contigo; si necesitas palabras, cercanía o apoyo corporal, mi presencia continúa disponible.
Tiempo suficiente
Cada encuentro reserva un mínimo de dos horas. Habitualmente puede extenderse durante tres y, cuando sea necesario, llegar hasta cuatro.
Ese margen no es una duración que haya que cumplir. Es tiempo disponible para que nada tenga que acelerarse y para que el regreso también pueda suceder despacio.
También el final escucha.
SOMARA
Sin buscar nada. Dejando espacio para todo.
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